Cueva del Mirador
Esta cueva pertenece al Complejo Cueva Mayor. Su boca se encuentra orientada hacia la Sierra de la Demanda y se comienza a excavar por primera vez en el año 1999. Si nos situamos en su entrada, de espaldas a ella, podremos observar, al igual que los grupos holocenos que la utilizaron, el punto más estrecho del valle del Arlanzón, entre la Sierra y los Páramos. Mirador es una cavidad o una sala de unos 23 metros de anchura por unos 15 de profundidad, de los cuales se interviene en una pequeña cata de 6 metros cuadrados y en la que por el momento se ha profundizado unos 10 metros.
Lo primero que se hizo en este yacimiento fue limpiar la superficie de restos modernos y medievales, que se encontraban dispersos y revueltos, y crear una infraestructura básica para comenzar la intervención. En la Cueva del Mirador se han documentado niveles de períodos de la Edad del Bronce, neolítico y paleolítico superior, comprendiendo un intervalo cronológico entre hace unos 3000 y 12000 años. La cueva ha sido usada como lugar de estabulación de ganado ovicaprino complementado con porcino, vacuno y caballar, que se alimentaba pastando en zonas seguramente no muy alejadas de la entrada.
Lo que se exhuma exactamente son restos de cenizas que corresponden a la quema de excrementos de animales y paja. Junto a éstos aparecen herramientas líticas como algún diente de hoz que, sumado a los restos de granos de cereal carbonizados, nos habla claramente de actividades agrícolas, y restos de cuencos, ollas globulares y vasos cerámicos. Merece la pena resaltar que también aparece un hacha de rebordes de tendencia rectangular, elaborada a partir de la fusión de cobre y estaño. Sabemos por tanto que se dedican a labores agropecuarias sin abandonar la caza (se han recuperado restos de jabalí, ciervo y conejo) ni la recolección.