Otro panel presenta grabados dos soles junto a la representación de un símbolo que recuerda a una espiga, probable referencia a la importancia de la agricultura en estas sociedades. La mayoría de los grabados son símbolos tales como retículas, zigzags, líneas paralelas,…
Frente al Gran Panel también destaca la existencia de los “círculos de piedras”, espacios artificiales que recuerdan los fondos de cabañas pero sin ningún material arqueológico en su interior, algo que contrasta con el resto de la galería, que se encontraba absolutamente repleta de vestigios arqueológicos, especialmente los fragmentos de centenares de vasos cerámicos rotos intencionadamente y esparcidos por la mayor parte de la galería, incluidos los lugares más insospechados, e incluso de muy difícil acceso.
En el tramo inicial, el comprendido entre ambas entradas, se localizan numerosos restos humanos que, en su mayor parte, parecen proceder de alguna zona más elevada, relacionada con la entrada prehistórica, habiéndose desplazado hacia este lugar rodando por el cono de derrubios que acabó por obstruir este acceso, aunque en otros casos se trata de inhumaciones localizadas, más o menos, in situ. En otros lugares de la cueva se concentran restos humanos, correspondientes a esqueletos incompletos, generalmente de individuos infantiles, que han sido depositados intencionadamente en el lugar. Al menos en uno de los casos, se observaron raspados intencionados en los huesos. En el fondo de una de las simas se localizaron dos esqueletos completos, seguramente producto de sendos accidentes.