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Los inconvenientes de una cara moderna


Por Laura Martín-Francés / Beneficiaria de una ayuda posdoctoral de la Fundación Atapuerca

La identificación de anomalías en las especies fósiles de homininos nos abre un mundo de posibles interpretaciones en relación a su modo de vida: dieta, hábitos, accidentes… Famosos son los casos de los individuos de la Sima de los Huesos, Miguelón y Benjamina, o el del Neandertal de la Chapelle-aux-Saints, donde las exigencias de toda una vida dejaron una impronta imborrable en sus esqueletos.

El último estudio llevado a cabo sobre el individuo H3, espécimen ATD6-69, de la especie Homo antecessor (Gran Dolina, sierra de Atapuerca, Burgos), nos ha dejado un ejemplo más de las complicaciones a las que tuvieron que hacer frente estas poblaciones hace alrededor de un millón de años.

El análisis del hueso maxilar, conocido como “el chico de la Gran Dolina”, revela que este individuo ya padecía los inconvenientes de no poseer el suficiente espacio para la erupción del tercer molar o muela del juicio. Mediante la aplicación de la técnica de alta resolución de microtomografía computarizada (mCT), los investigadores del Grupo de Antropología Dental (Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, CENIEH), liderados por la investigadora Laura Martín-Francés, beneficiaria de una ayuda posdoctoral de la Fundación Atapuerca, han identificado signos coincidentes con el desarrollo ectópico (es decir, fuera del lugar propio) del tercer molar, y el impacto secundario (retención dentro del hueso alveolar) del segundo molar.

El registro de esta alteración del proceso del desarrollo del tercer molar ha servido para debatir por primera vez la hipótesis de que la singular combinación de factores en la especie Homo antecessor, como es su característica cara moderna y sus dientes relativamente grandes, fueran la causa de esta anomalía. Esta singularidad habría causado la falta de espacio para el desarrollo normal del tercer molar que actuaría como barrera física para la erupción del segundo.

Esta anomalía, que a día de hoy se resuelve con una sencilla extracción del molar ectópico, habría causado con toda seguridad a este niño de unos 10 años caries, periodontitis e, incluso, quistes.

Por el momento solo se tiene evidencia de esta anomalía en un solo individuo de esta especie, sin embargo, la inminente excavación de la totalidad de la superficie del nivel TD6 de Gran Dolina ofrecerá nuevos restos fósiles para averiguar si esta circunstancia era característica de la especie Homo antecessor.

Referencia:

Martín-Francés, L. et al., 2020. Ectopic maxillary third molar in Early Pleistocene Homo antecessor from Atapuerca-Gran Dolina site (Burgos, Spain). American Journal of Physical Anthropology (0). DOI: https://doi.org/10.1002/ajpa.24010