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Aitor Burguet-Coca y Arturo Cueva-Temprana, durante la campaña de prospecciones y excavaciones en Altai (Mongolia) en septiembre de 2018. Aitor Burguet-Coca y Arturo Cueva-Temprana, durante la campaña de prospecciones y excavaciones en Altai (Mongolia) en septiembre de 2018. ( Hans Sell)

Del frío de Burgos al de Mongolia

Noviembre 2018

Apenas unos días después de terminarse la 40ª campaña de excavación en Atapuerca, los investigadores predoctorales del Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA) Arturo Cueva-Temprana (Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social, IPHES, y Universidad Rovira i Virgili, URV) y Aitor Burguet-Coca (becario predoctoral de la Fundación Atapuerca en el IPHES) iniciaban una campaña de prospección y excavación en Mongolia, como parte de un proyecto de investigación que busca comprender las dinámicas de población y su relación con los cambios ambientales durante el Pleistoceno en el país centroasiático. Esta primera expedición estuvo destinada a la localización y excavación de cuevas y paleo-lagos en las provincias de Gobi-Altai y Bayankhongor, situadas al sudoeste del país.

El proyecto se encuentra liderado por los investigadores Michael Petraglia y Nils Vanwezer y está financiado por el Max Planck Institute for the Science of Human History (Jena, Alemania). El equipo de investigación tiene un fuerte componente multidisciplinar, ya que está formado por tecnólogos, paleontólogos, geólogos y arqueólogos de diferentes países e instituciones, además de espeleólogos y arqueólogos locales adscritos al Museo Nacional de Mongolia.

Cueva-Temprana y Burguet-Coca desempeñaron trabajos relacionados con su formación en industria lítica y arqueobotánica. Su incorporación a un equipo internacional y multidisciplinar demuestra el alto grado de formación de la cantera del EIA. Se trata de un éxito más del Proyecto Atapuerca en la formación de los investigadores que garantizarán el futuro, tanto en el frío de Burgos, como en el de Mongolia.

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