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Pepe Cervera, en la Sima de los Huesos (sierra de Atapuerca).Pepe Cervera, en la Sima de los Huesos (sierra de Atapuerca). (Javier Trueba / Madrid Scientific Films)

Con honor

Noviembre 2018

Ignacio Martínez / Universidad de Alcalá

Quienes tuvimos la suerte de coincidir con Pepe Cervera (Pepón, para nosotros) en aquellos primeros años de trabajo en la Sima de los Huesos siempre le recordaremos como una excelente persona y un gran compañero. Pepón se unió al equipo en la campaña de 1987 y recibió de Trino Torres el testigo de estudiar los carnívoros de la Sima de los Huesos y de los yacimientos de la Trinchera del Ferrocarril. También se encargó de los trabajos de restauración de los fósiles de la Sima de los Huesos, realizando, primorosamente, algunas de las primeras réplicas de esos fósiles. En 1995, Pepón decidió dar un giro a su vida profesional y le pasó el testigo del estudio de los carnívoros a Nuria García y de la restauración y replicado de los fósiles a Maicu Ortega, quienes han continuado con gran brillantez el trabajo iniciado por él. Tras su paso por el Equipo de Investigación de Atapuerca, Pepón desarrolló una excelente carrera en el mundo de la divulgación científica, pero nunca olvidó a sus compañeros. Se convirtió en un heraldo del equipo, explicando al gran público la importancia de los descubrimientos y la calidad científica de las investigaciones.

Para nosotros, Pepón no se ha ido. Siempre estará excavando a nuestro lado en la Sima de los Huesos, lavando los sedimentos en la ribera del Arlanzón y, por supuesto, acodado en la barra de la Pécora. Nos acompañará siempre su bonhomía, su sonrisa escéptica pero llena de ternura, su proverbial elegancia y su disposición a ayudar siempre a los demás.

Los miembros del equipo de la Sima de los Huesos solemos llevar un pañuelo bandana anudado al cuello que ayuda a combatir el frío de la cueva. Cuando se le entrega una bandana a un nuevo miembro del equipo se le dice una sencilla frase: “llévala con honor”. Tú supiste llevarla con honor y a nosotros nos toca ahora seguir a la altura de tu recuerdo. Un abrazo de todo corazón, amigo, nos vemos el próximo verano en Atapuerca.

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