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20 aniversario del Equipo de Investigación Primeros Pobladores de Extremadura (EPPEX)


Por Antoni Canals / URV-IPHES

En 1999 el alcalde de Malpartida de Cáceres, Antonio Jiménez, e Isabel Sauceda, arqueóloga en la Escuela Taller Los Barruecos, pensaron que era una buena idea proponer a Eudald Carbonell (codirector de Atapuerca) la excavación de yacimientos paleolíticos en el municipio.

En septiembre de ese mismo año, Eudald Carbonell, Antoni Canals y Kenneth Martínez, investigadores del área de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili, fueron hasta esa población extremeña. Acudieron allí para verificar si los conjuntos líticos localizados en la zona donde se sitúa el motocross y la charca Vendimia eran realmente paleolíticos y si era posible llevar a cabo una excavación arqueológica para conocer y ampliar su contexto. Durante varios días se realizaron prospecciones superficiales y sondeos. Finalmente se localizó lo que se conocería como el yacimiento Vendimia.

La primera excavación arqueológica en este lugar se hizo en 1999 con la ayuda de los alumnos de la Escuela Taller los Barruecos y de algunos estudiantes de la Universidad de Extremadura. Se organizaron unas jornadas de puertas abiertas a las que asistió el entonces consejero de Cultura de la Junta de Extremadura, Francisco Muñoz Ramírez. Entusiasmado por los resultados obtenidos, apoyó la propuesta de un proyecto de investigación para formar, excavar, investigar y socializar el conocimiento sobre el paleolítico. En el año 2000 nacía el Equipo de Investigación Primeros Pobladores de Extremadura (EPPEX), codirigido por Isabel Sauceda, Eudald Carbonell y Antoni Canals.

En 1999, en una visita científica al Calerizo de Cáceres, conocimos por primera vez el increíble mundo de las cuevas urbanas de Cáceres: la cueva de Santa Ana, la cueva de Maltravieso y la cueva de El Conejar. Malpartida de Cáceres y Cáceres, distantes a 7km, contaban con yacimientos al aire libre y cuevas. A partir del año 2000 empezaría el difícil, y a la vez fascinante, camino del EPPEX por los entresijos del Pleistoceno extremeño.

En ese quehacer, el Equipo ha ido acumulando importantes logros a través de sus tres pilares fundamentales: investigación, formación y socialización. La investigación arqueológica de campo se ha centrado principalmente en las cuevas del Calerizo de Cáceres. En el entorno de Malpartida de Cáceres y los humedales del río Salor, se han documentado multitud de depósitos al aire libre con tecnologías achelenses y musterienses.

La excavación, desde el año 2001, en la cueva de Santa Ana ha constatado las ocupaciones más antiguas detectadas hasta ahora en este territorio. Conserva una tecnología achelense y un registro fosilífero con hienas, caballos, ciervos, rinocerontes y osos que indica una biodiversidad extraordinaria. El Calerizo de Cáceres, siempre húmedo y con agua superficial en un entorno granítico, fue un espacio paleoecológico privilegiado.

En la cueva de Maltravieso, conocida por sus antiguas pinturas rupestres de manos, las intervenciones arqueológicas han registrado ocupaciones desde finales de Pleistoceno medio hasta el Holoceno. En la Sala de las Chimeneas se recuperaron objetos simbólicos con una antigüedad de más de 17.000 años.

En la cueva de El Conejar, los escasos depósitos de brechas conservadas pegadas en una pared de la cavidad proporcionaron evidencias de la secuencia de paso del Paleolítico superior al Mesolítico. La parte superior de este depósito, de unos 8.000 años, documenta el cambio en los modos de vida de los grupos humanos: el paso de cazadores-recolectores a agricultores y ganaderos.

Durante estos 20 años de actividad no solo se han excavado yacimientos y documentado uno de los mayores complejos pleistocenos del suroeste peninsular. El EPPEX ha socializado el conocimiento publicando los resultados en diferentes artículos científicos y de divulgación, organizando jornadas, conferencias, exposiciones y talleres en la universidad, institutos, escuelas y casas de la cultura de la región. También se han realizado jornadas de puertas abiertas en los yacimientos excavados y dos ediciones de la Feria de la Prehistoria que han acercado la arqueología y la investigación a todos los públicos.

Una de las labores más importantes de Primeros Pobladores de Extremadura a lo largo de estos 20 años ha sido la formación, facilitando el acceso a los programas posuniversitarios y predoctorales. Hoy, varios miembros del equipo están vinculados a instituciones científicas. Desde de ellas participan en el estudio, difusión y proyección internacional del Pleistoceno extremeño.

Durante este año 2020 celebramos el vigésimo aniversario de un proyecto de investigación y de un equipo que ha visto muchos sueños cumplidos, jalonados de adversidades complejas y limitantes. Veinte años después continuamos con las mismas ganas de contribuir a la historia de la evolución humana desde ese pequeño espacio situado en Cáceres y Malpartida de Cáceres, en el suroeste de la península ibérica.